La presencia constante de ratas de al menos 20 centímetros de largo en las calles de la zona centro de Matehuala ha encendido las alarmas entre vecinos, comerciantes y automovilistas. La situación se ha convertido en un problema que amenaza la salud pública y la economía, rebasando las trampas caseras que los afectados han colocado sin éxito.
El origen de esta invasión responde aparentemente las recientes lluvias e inundaciones registradas en el municipio que saturaron los drenajes y obligaron a los animales a salir a la superficie. Por otro, la falta de limpieza y desazolve en las alcantarillas del centro, sumada a la acumulación de basura y la presencia de basureros clandestinos, ha creado el entorno perfecto para que encuentren refugio y alimento abundante en la vía pública.
La cercanía de estos roedores a restaurantes, fondas y puestos de comida representa un riesgo directo de contaminación de alimentos. A este peligro se añade que diversos establecimientos del giro alimentario no tienen contratado un servicio profesional de control de plagas y fumigación, limitándose a soluciones caseras que resultan inútiles ante una plaga de esta magnitud.
El problema también ha comenzado a meterse a las casas y patios de los vecinos del sector. Además, reportan un daño recurrente en vehículos estacionados. Las ratas suben al sistema mecánico del motor en busca de refugio y terminan royendo el cableado eléctrico, los arneses y las mangueras, lo que genera fallas mecánicas graves y altos costos de reparación.
Los afectados exigen que las autoridades realicen un programa de limpieza a fondo en las coladeras y erradique los tiraderos clandestinos de basura. Asimismo, piden la rápida intervención de la Jurisdicción Sanitaria II y de la COEPRIS para que realicen labores de desinfección en las calles y verifiquen que todos los comercios de comida cuenten con programas de fumigación profesional.

