El esperado registro de Gerardo Sánchez Zumaya como aspirante a candidato a la gubernatura de San Luis Potosí, por el Partido Morena, no llegó. Este viernes los prospectos acudieron a recibir su constancia pero El Huasteco no fue respaldado por el guinda y optó por representar las siglas del Partido del Trabajo, un escenario que no le sorprendió.

Desde que Sánchez Zumaya empezó sus giras para promocionar su imagen por el estado, parte de los simpatizantes de Morena se inclinaron hacia el lado del Huasteco. Morena, fiel a su estilo, vio nacer a otro grupo que no comulga con la ideología de la dirigente estatal Rita Ozalia Rodríguez.

Ambos frentes desataron una lucha por el liderazgo que más que un asunto de acuerdos que beneficien a Morena, en San Luis Potosí lo tienen al borde del colapso. El objetivo de todo partido y lo tradicional es llegar con un perfil sólido, para esto, en el camino de la promoción interna, hay acuerdos y quien resulte el mejor recibe el apoyo de los copartidistas.

El panorama para Morena, en este sentido, se ve complicado. Cuando se llegue el momento de definir quién será su representante ya habrán pasado por una pelea de egos y preferencias entre la militancia. Con el instituto dividido simplemente la base militante no dará respaldo al grupo rival. Quien resulte ser el abanderado, que, por lo que se ve, no será Sánchez Zumaya, perderá los votos del otro frente.

En los registros del resto de los posibles candidatos Aid Ávila, Daniel Montelongo, Ana Dora Cabrera, Carlos Arreola y Antonio Lorca, aparece como encabezado el logotipo de Morena, PT y PVEM. Y aquí es donde queda la duda sobre el futuro del PT. Al ser el único que le abrió las puertas a Sánchez Zumaya, estaría firmando al cien por ciento su separación de quienes le han dado la existencia en San Luis Potosí.

Morena y el Partido Verde hasta ahora siguen divorciados, cada uno va por su riel y en este estira y afloja el partido oficialista de México se está desgastando. Los votos que le puede ofrecer al Verde en SLP no le convencen para seguir unidos. La estructura que ha formado el bloque gobernante en territorio potosino es una apuesta para no depender de nadie y seguir al frente del estado.

La carta que puede jugar Rita Ozalia se llama Icela Rodríguez, su hermana y secretaria de gobernación de Claudia Sheinbaum. Es aquí donde Morena tiene la fuerza para condicionar plazas de presidencias municipales y curules en Congreso del Estado.

Esto obedece, y es necesario remontar, al 2018, año en que Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia de la República. En las elecciones intermedias es poco probable que se pierda, al menos en los estados de interés para la Federación. Tras ganar la gubernatura de San Luis Potosí en 2021, Ricardo Gallardo y su proyecto afín a la cuarta transformación fue respaldado por el presidente dejando en el camino al propio Morena y al PAN.

La presidenta Claudia Sheinbaum parece estar mejor en la postura de respaldar un trabajo Verde que le ha dado una sólida coordinación, que experimentar nuevos paisajes políticos con relaciones que nunca ha materializado.

De esta manera se resume un panorama que le costará enfrentar a Morena como partido fracturado y al aspirante a candidato a gobernador Gerardo Sánchez Zumaya como abanderado del PT.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *