El campo de San Luis Potosí respira con mayor tranquilidad. Aunque la amenaza del gusano barrenador encendió las alarmas por el riesgo latente para la ganadería, especialmente en la Huasteca y en las exportaciones, las autoridades reportan un panorama bajo control.
Jorge Luis Díaz Salinas, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh), aclaró que los más de 1,500 casos registrados corresponden al historial acumulado. Gracias a la efectividad de los tratamientos, la amenaza se redujo a solo 80 casos activos, frenando el riesgo de parálisis económica en las zonas productivas. Aunque el foco principal se ubicó en municipios como Guadalcázar y Ciudad del Maíz, la alerta llegó a zonas urbanas con casos en mascotas.
Para erradicar la plaga, la Sedarh y Senasica reforzarán la estrategia con la liberación masiva de moscas macho estériles, provenientes de una planta de producción en Chiapas. Al aparearse con las hembras, se interrumpe la reproducción de larvas y el ciclo del gusano.
Las autoridades piden a la población no matar a estas moscas, identificables por su característico color verde fosforescente, e invitan a reportar cualquier brote de inmediato.
