En Villa de la Paz, el riesgo de ataques no surge solo de jaurías callejeras, también mascotas con dueño que permanecen en la vía pública. Estos perros, al no estar resguardados, deambulan agresivamente por las banquetas, generando inseguridad para todos los vecinos.
La calle Primero de Mayo destaca como un punto crítico donde un perro vigila la acera de forma violenta. Los propietarios, plenamente conscientes de la conducta de su animal, evitan mantenerlo dentro de casa. Esto ha convertido un tramo de la calle en una zona de paso restringida por el temor a una agresión.
Los habitantes se ven obligados a caminar distancias mayores y rodear para evitar riesgos. Esto afecta especialmente a niños y abuelitos, quienes deben exponerse a otros riesgos viales con tal de no cruzar frente a la mascota agresiva que se ha apoderado de la zona.
Los afectados exigen la intervención urgente de las autoridades para que acaben con el riesgo y recomendar a los dueños que asuman su obligación de resguardar a sus animales, para que el espacio público sea seguro y que ninguna persona deba caminar de más por la negligencia de un vecino.
