El destino de un perro sin hogar cambió radicalmente cuando un recorrido del personal de Protección Civil Municipal se convirtió en una misión de rescate sobre un camino del municipio.
A un costado de la vía, el equipo detectó la presencia del canino, quien permanecía echado, debilitado y con signos de dolor debido a una herida. Al acercarse para evaluar la situación, los rescatistas notaron que, además, la lesión estaba infestada por gusano barrenador, y ponía en riesgo la vida del animal.
El personal solicitó apoyo médico veterinario, de manera coordinada, procedieron a estabilizar al perro en el lugar. El especialista curó la herida y realizó la extracción del parásito, logrando limpiar la zona afectada a tiempo.
El canino, que momentos antes se encontraba indefenso en el camino, respondió favorablemente a la intervención oportuna. Tras recibir los primeros auxilios y la atención médica necesaria, quedó bajo resguardo para garantizar su total recuperación.
