La Comisión Nacional Forestal (Conafor) y el Gobierno Municipal de Matehuala emitieron un reporte actualizado sobre el incendio forestal en Estanque de Agua Buena, informando un 100% de control y un 85% de liquidación. Sin embargo, lo que debería ser una noticia de alivio técnico se ha convertido en el epicentro de una guerra de narrativas y desinformación.
Es importante precisar que, según los protocolos de manejo de fuego, el control total no significa que el incendio esté extinguido, sino que se ha logrado establecer una barrera que impide su avance. Actualmente, los brigadistas trabajan en la liquidación de los puntos de fuego restantes.
A pesar de la claridad técnica del reporte, diversas versiones han circulado en redes sociales tachando la información de «mentira». Esta confusión ha sido aprovechada para que aspirantes a cargos públicos utilicen la situación con fines electorales y llegar a la población afectada.
Mientras brigadistas agradecen el apoyo inmediato en víveres, crece el señalamiento hacia personajes que «aparecen en la desgracia» pero cuya trayectoria legislativa y administrativa cuenta una historia distinta:
Tomás Zavala, el actual diputado local ha sido criticado por su falta de iniciativa en el Congreso para gestionar un apoyo financiero fijo y digno para el cuerpo de bomberos.
A Iván Estrada, exalcalde, se le recuerda por la entrega de equipo considerado «chatarra» durante su gestión, así como por la ausencia de gestiones ante el Gobierno del Estado para fortalecer el presupuesto de rescate.
Everardo Nava Vivanco, regidor, también se ha sumado a las entregas de agua para brigadistas, una acción que, aunque necesaria en lo inmediato, es vista como insuficiente frente a las carencias estructurales.
La crítica principal radica en la naturaleza de estas ayudas. Se cuestiona por qué, desde la iniciativa privada o el liderazgo político, no se ha impulsado un fondo de capital que permita a los bomberos contar con infraestructura moderna y maquinaria propia.
La unión de los políticos sería más efectiva si se realizara como prevención. Matehuala necesita un cuerpo de bomberos digno, con stock de víveres y equipo que no dependa de la voluntad política de cada temporada de incendios.
La realidad de los bomberos es realizar actividad diaria. Atienden cientos de reportes al año donde también les da sed y la falta de agua, equipo y recursos es la constante. Las publicaciones en redes sociales deberían transformarse en aportaciones a largo plazo.
Resulta ilógico que los políticos se presenten en zonas de siniestro donde, ante la falta de capacitación y experiencia técnica, su presencia corre el riesgo de entorpecer las labores de los profesionales. El verdadero apoyo no está en la foto entregando una botella de agua, sino en la firma de leyes y presupuestos que garanticen que, la próxima vez, los bomberos tengan todo lo necesario antes de que la primera llama se encienda.

