Con lluvias que aún no terminan y un calor más intenso de lo habitual, el Altiplano Potosino enfrenta un escenario propicio para el mosquito del dengue.
Las lluvias han dejado encharcamientos en calles y lotes baldíos que funcionan como pequeños pantanos donde el insecto se multiplica gracias al calor y la suciedad.
La alerta de prevención se fundamenta en el antecedente del 2024 cuando el estado registró un pico histórico de 3,104 casos confirmados. Aunque el Altiplano no ha presentado cifras masivas, las condiciones actuales obligan a prevenir, pues el calor acelerado crece la reproduccio del vector en áreas urbanas.
El riesgo principal está en la vía pública con el agua estancada por las lluvias pasadas, pero de manera secundaria también se pide a la población evitar la acumulación de agua en recipientes expuestos dentro de los hogares.

