Ya se volvió costumbre para los jóvenes estudiantes del Conalep de Matehuala participar en peleas callejeras mientras los compañeros observan y echan porras. Los casos son ajenos al plantel pero son tan frecuentes que dañan la imagen de la institución, pues aún con uniformes toman como ring terrenos aledaños. Lo más alarmante es que las riñas no se limitan a hombres; alumnas también son parte de los intercambios de golpes.
Recientemente una pelea entre dos jovencitas en un terreno cercano al Conalep muestra la degradación a la que se someten. Un grupo de compañeros ríe, echa porras y se emociona mientras ellas se golpean al estilo boxeador sin medir las consecuencias. Con jalones de pelo y golpes con el puño muestran la saña a la que han llegado con esta dinámica estudiantil.
Autoridades del Conalep han realizado las denuncias ante las autoridades y han expresado su postura tras diversos hechos violentos producidos por estudiantes, resaltando que las actitudes fuera del plantel no reflejan la calidad educativa que ofrecen, sin embargo los temas personales entre los jóvenes van más allá de la línea educativa.
Padres de familia coinciden en que la educación es de calidad, pero las actividades extraeducativas responden a decisiones de los propios alumnos. A pesar de esto, y de los esfuerzos de los directivos, no deja de afectar la imagen para quienes ven en el Conalep una interesante oferta educativa. Los malos comentarios, el miedo y la baja educación personal de quienes se prestan para la violencia suelen ahuyentar al sector de la población que busca orden y valores y que pretende que sus hijos reciban clases en instituciones donde la publicidad no sea con, lo que consideran, una bajeza a la que están llevando al Conalep.

